El concepto de “Mestizaje Cultural”como identidad regional.
La constitución del “Nosotros” Latinoamericano....
El concepto de “Mestizaje Cultural”como identidad regional. La constitución del “Nosotros” Latinoamericano. El concepto de Mestizaje Cultural, encierra para Latinoamérica un núcleo de conformación social que permite recrear y transformar dinámicamente los procesos críticos de las sociedades actuales, ya sea de índole económico social o político. Somos mestizos no-solo étnicamente, cuestión ya analizada desde momentos de la conquista americana, más aún, estos procesos de mestización existieron ya en las culturas precolombinas como cuestiones netamente sociales, donde se suponen ámbitos de encuentro o de confrontación, somos mestizos porque a parte de haber recibido influjos de distintas migraciones con ellas también han migrado culturas, hábitos y cosmovisiones que han tenido que adecuarse a su nuevo horizonte. Latinoamérica es el horizonte más amplio de las regiones que recibieron estas corrientes migratorias. En el período de colonización, momento en que nuestro continente entra en la historia occidental, se da un proceso de mestizaje que será un eje transversal para la constitución de las nuevas sociedades, sociedades donde blancos “civilizados occidentalmente” se sintetizan con lo originario, momentos desde el cual comienzan las luchas de poder dirimiendo instancias de derecho. Ser mestizo es lo que en la nueva constitución comunitaria lleva a la obligación de situar no ya en suelo sino en conciencia los lugares de pertenencia, para luego dar espacios físicos; proceso que permitirá el paso de lo biológicamente mestizo a un mestizaje que se va conformando de modo cultural. En la historia de la política Argentina la dicotomía era “civilización o barbarie”, dividiendo una sociedad que se va gestando en medio de un juego, en el que conforma su núcleo comunitario. La respuesta es “bárbaramente civilizados”, prejuicio o complejo de inferioridad que marcó un modo de hacer política. Lo mejor es lo que esta hecho y no lo que se esta haciendo, que obliga a pensar en lo propio e identificarse con ello. En América Latina hubieron y existen aún culturas originarias, existieron y existen españoles, en nuestra sangre corre también la vida de los que bajaron de las embarcaciones colonas, las culturas traídas de África en el periodo de la esclavitud, cada una de las culturas que se instalaron en los largos procesos de inmigración, cultura oriental, cultura hebrea, cultura árabe etc. Nadie puede negar nuestra mestización como componente social diverso en el que fue conformándose el entramado de nuestra cultura, proceso que no es de modo uniforme a toda la región. En éstas líneas hablamos de la significación que tiene en nuestro continente el concepto mestizo; en cuanto a la característica cultural, lo que intento describir con este concepto es que todo lo que se ha sintetizado socialmente fue asumido en un ámbito comunitario, que expresa el cómo una sociedad es capaz de transformarse en esas situaciones críticas, en las que lo mismo y lo otro cobran un nuevo sentido en el Nosotros. A referencia de este momento común, el nosotros se conjuga asumiendo características diferentes, no ya utilizando una lógica impropia, sino apropiándose del otro foráneo, que habita en el nosotros como parte de uno mismo y estableciendo la recreación de un nuevo logos, o un nuevo horizonte geocultural de comprensión. Los procesos de mestización cultural se dieron en nuestra América Latina en distintas circunstancias, cada región cultural seguramente podrá analizar sus procesos de modo adecuado, pero en el análisis no deberá obviar cada momento que en vez de asumir al otro se lo ha negado; pues la misma negación no engendra solo violencia, sino aniquilación de una parte de nuestro ser. Uno puede asumir como parte de su identidad la violencia que lo ha constituido, y recrearla de un modo que no paralice sino que la exprese y conjure a la vez, y aquí el símbolo cobra un sentido de expresión comunitaria que unifica y libera. Si hablamos de aniquilación, entiendo por esto la negación de una parte de la identidad; con lo que jamás nadie podría asumir quién verdaderamente es; y lo que es peor aún que significaría el “ser latinoamericano”. Estos mecanismos de negación han existido, y existen en el presente como parte de un ideario que intenta asumir a una totalidad las diferencias; sometiendo lo otro diferente, creando una ficticia comunidad que no identifica sino que excluye, invitando a una aldea global que segrega, donde lo que no se identifica en ella queda marginado, deglutido y ubicado en la periferia, o desaparecido del sistema. El hecho de estar en Latinoamérica da cuenta de esta ficción como un hecho foráneo. Pretender integrarse a procesos globales sin asumir lo que me identifica realmente y dar respuestas adecuada a las necesidades, nos lleva como consecuencias a la violencia y aniquilación. Asumir nuestro componente cultural mestizo, nos otorga la clave de una superación; mirando desde adentro y respondiendo a necesidades propias, Nosotros somos nuestra historia y tenemos estas necesidades, las respuestas deben integrarse a lo comunitario, lo regional será un horizonte más amplio en el que encontraremos claves para superar los procesos críticos. Entender una mirada desde adentro del nosotros supone ya la constitución de nuestra identidad. Un elemento importante para nuestras sociedades es la “memoria comunitaria”, ella permitirá una adecuada interpretación de los ¿por qué? Permitirá reelaborar y recrear los momentos más difíciles que sufre la comunidad, nutrirse de los hechos que la constituye es incorporar a la historia ese momento sub-lime, en el que se otorga el derecho de estar ser y pertenecer al ámbito de lo nuestro. Una comunidad con las características que añade el proceso de mestizaje cultural, tiene en si misma la capacidad viva, dinámica y recreativa de dar respuestas a sus necesidades, de asumir lo diferente con la capacidad que de suyo trae la memoria de lo que fue, es y será en el entramado de su propia constitución. Las respuestas que no surgen desde el ámbito de pertenencia y que no son capaces de constituirse en él mismo; teniendo en cuenta lo otro como posibilidad de ser; solo deglutirán y aniquilaran las posibilidades de ser del otro en pos de un egoísmo de imperio o dominio. Entender a América Latina significa verla desde un nosotros que incluya; o con la mirada de un otro con la capacidad de conformar un nuevo lugar común. Sergio Gabriel Villegas Dirección: Julián Balbín 681, Ituzaingo, Pcia. De Buenos Aires. Argentina. Tel: 011-44508243 e-mail: sergavil@hotmail.com


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